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26 marzo, 2015

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Como decorar tu casa esta la primavera.

22 marzo, 2015

flores

1- AIRE NUEVO A TU BALCÓN O TERRAZA.
Si tienes la suerte de disfrutar en casa de una pequeña terraza o incluso de un balcón, es tiempo de disfrutarlo. Así que no te cortes añadiendo en él plantas nuevas, creando un jardín vertical, o hasta reciclando viejas cajas de fruta que te pueden quedar estupendamente en el balcón. Hay muchas pequeñas cosas que pueden hacer que tu balcón o terraza luzca primaveral. Puedes ver todas aquí, en grandes ideas para pequeños balcones.

bano

2- NO TE OLVIDES DEL BAÑO
Claro, el baño también puede ser importante en la decoración de tu casa. Prepáralo para la nueva estación con nuevos motivos de flores, o atrevidos golpes de color. Las plantas tampoco pueden faltar en él para lograr ese ambiente primaveral.

cama

3- DORMITORIOS A PUNTO
Cualquier tontería por pequeña que te parezca se puede convertir en un detalle enorme para tu dormitorio. Prueba a hacer con tus manos algún diy sencillo que te ayude a prepararlo para la nueva estación.

plantas

4- LA IMPORTANCIA DE LAS PLANTAS
Es fascinante el cambio que puedes lograr en casa solo con introducir el punto natural. Ahora que empieza la floración y se ponen bonitas, aprovecha para decorar con ellas un rincón especial donde disfruten del sol y estén resguardadas de los últimos fríos.

ninos

5- HABITACIONES INFANTILES A PUNTO
Son el lugar más divertido de tu casa, donde más jaleo hay siempre… Este año os proponemos que también la adaptéis a la nueva estación. Podéis cambiar las colchas por otras más ligeras y coloridas; llenar un rincón con una manualidad sencilla hecha por ellos, o hasta incluso inventar flores de papel.

 

Espero que con todas estas ideas te animes a dar el paso y en tu casa luzca también la primavera.

 

 

Últimos Trabajos de Hg Interiors Of Wood

15 marzo, 2015

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Las paradojas ambientales de un lavavajillas

8 marzo, 2015

ColormanagementFarbprofil: ISOcoated_v2_eci.iccEl lavavajillas es un electrodoméstico en el que se dan varias paradojas ambientales a la vez. La primera es que se pueda consumir menos agua y energía con una máquina que lavando los platos a mano. Pero hay más, como se puede ver en uno de los últimos estudios de la OCU. La Organización de Consumidores y Usuarios ha comenzado a integrar el impacto ambiental como nuevo criterio en las guías de compra que elabora y el primer producto analizado de esta forma ha sido el lavavajillas. El aparato que consigue mejor nota ambiental en su estudio comparativo es el Siemens SN26M297EU (un A+++), con un consumo comprobado en el laboratorio de 11,8 litros de agua y 0,946 kWh por lavado en el programa normal. Al contrario, el que sale peor parado en impacto ambiental de los analizados es un A+, con un gasto de 19,13 litros de agua y 1,474 kWh.

Volviendo a la primera de las paradojas, son varios los estudios que aseguran que es mejor para el medio ambiente utilizar este electrodoméstico que la opción manual del estropajo. Uno de los más conocidos es el realizado hace unos años, con datos reales de consumo de hogares en España, por el Canal de Isabel II y el grupo BSH, que estimaba un ahorro medio de 87 litros y 3 kWh en cada uso del lavavajillas frente al lavado a mano. El que uno de los promotores del estudio sea un fabricante de electrodomésticos no aporta mucha confianza. Y si se toman como referencia los datos de consumo del aparato considerado más eficiente del mercado por la OCU, hay formas de lavar a mano con menos de 11,8 litros de agua (en un barreño) y sin gastar energía (con agua fría). Sin embargo, por lo general, no suele ser así como se friegan hoy en día los cacharros en las casas, sino más bien con agua caliente y con el grifo abierto. En ese caso, la propia OCU ha medido que los grifos supuestamente más óptimos, los denominados ahorradores, pueden tener un flujo de agua que va de los 7 a los 12 litros por minuto. ¿Cuánto tiempo está el grifo abierto mientras se friega? “Podemos asegurar con tranquilidad que lavar a mano hoy gasta hasta cuatro veces más que el lavavajillas”, comenta Belén Ramos, responsable del área de Medio Ambiente de la organización de consumidores, que también recalca que esta ventaja de la máquina se esfuma si se usa el electrodoméstico antes de estar lleno o si se aclaran los platos bajo un grifo antes de meterlos en el lavavajillas.

¿Cómo se valora el impacto ambiental de uno de estos electrodomésticos de una forma rigurosa? Los técnicos de la OCU han realizado el Análisis de Ciclo de Vida (ACV) del aparato(1), evaluando todos los efectos para el entorno desde que se fabrica el electrodoméstico hasta que se desecha como residuo. El resultado encontrado es que el principal impacto de un lavavajillas (considerando que sea correctamente reciclado al final de su vida) es, con mucha diferencia, su consumo de energía en las casas, por delante del gasto de agua, la fabricación de la máquina o el transporte hasta las tiendas. Y esto ocurre en todos los escenarios analizados. En el caso del aparato menos eficiente, el 94,2% de su impacto global es atribuido a la energía gastada en los lavados(2). Pero incluso con el lavavajillas que menos consume, el gasto de energía durante su uso corresponde al 91% del impacto. Esto implica una segunda paradoja ambiental:  es mejor comprar un electrodoméstico nuevo más eficiente antes que intentar alargar la vida del que tenemos en casa desde hace años.

Esto es así, claro, siempre que haya pasado tiempo suficiente para que evolucione la tecnología y que el nuevo lavavajillas sea realmente más eficiente. “Cuidado, tampoco es que haya que cambiarlo a los pocos años, pero llama la atención como estos aparatos con menos impacto en la fabricación son los que más duran y en cambio sustituimos a toda velocidad aquellos otros que pueden implicar más daños en su producción, como los móviles y otros dispositivos high tech, con más circuitos, displays y metales con un alto impacto”, incide Ramos.

Según otro estudio reciente sobre el consumo de energía de los hogares españoles, éste realizado por el IDAE, el lavavajillas supone de media el 8,3% del consumo de energía del conjunto de los electrodomésticos de una casa (246 kWh al año); menos que la lavadora (255 kWh), la televisión (263 kWh) o la nevera (662 kWh). Hay muchas cosas que gastan bastante más energía que poner el lavavajillas, pero lo que cuenta al final es la suma de todo. Para muchos hogares españoles, este sigue siendo un aparato prescindible. Pues el 47% de las casas no dispone de lavavajillas. Asimismo, de acuerdo a los datos del IDAE, de los 9,1 millones de estos aparatos que funcionan en el país,  el 21% tienen la etiqueta energética A++, el 28% la A+, el 45% la A y el 5% la B.

La última paradoja ambiental de estos electrodomésticos tiene que ver con su funcionamiento: el programa “eco” que se supone que consume menos es justamente el que hace que esté más tiempo en marcha el aparato. Esta es otra de las cuestiones medidas por los técnicos de la OCU en el laboratorio, confirmando que este programa “eco” gasta un 30% menos energía que el normal, pero también que es tremendamente largo. En concreto, el lavavajillas más eficiente de antes consume 1,5 litros de agua menos y 0,188 kWh menos en el programa eco que en el normal, que dura 156 minutos (47 minutos adicionales). Asimismo, el aparato menos eficiente analizado gasta 5,2 litros menos y 0,446 kWh menos en el programa “eco”, que hay que esperar a que termine 172 minutos  (53 minutos más que en el normal). “Tres horas funcionando es demasiado, lo del programa ‘eco’ todavía no está bien resuelto”, comenta Ramos.

Como se ha explica en algún post anterior, el lavavajillas consume menos en el programa “eco” porque utiliza agua a menor temperatura. Calentar agua a unos 60-70ºC es lo que implica el mayor gasto de energía en un lavavajillas. El programa “eco” intenta compensar la pérdida de efectividad por calentar menos el agua alargando el tiempo de lavado (aunque no siempre lo consigue en platos muy sucios como comprueba también la OCU en su estudio).

¿Si el mayor impacto ambiental se produce por la baja eficiencia de obtener calor con una resistencia dentro del lavavajillas, por qué no conectar el aparato a una toma de agua ya caliente, conseguida con algún sistema externo mejor, como un colector solar o una caldera de gas natural? Cómo hacerlo lo explica en su blog David Losada, que ha hecho este apaño de fontanería en su propia casa. “Hay lavavajillas bitérmicos con dos tomas distintas para el agua fría y la caliente, pero son caros y muy difíciles de encontrar”, incide Losada, que asegura que “es sencillo hacerlo con uno normal, siempre que se compruebe antes que el tubo del entrada del aparato aguantará la temperatura y la presión del agua caliente de nuestra casa”. En la OCU se muestran cautos sobre estos sistemas para utilizar en el lavavajillas agua ya calentada(3), pues no disponen de mediciones de consumo. No obstante, consideran que su eficacia dependerá mucho de la distancia a la que esté la caldera. “Si está muy lejos, habrá mucha agua caliente que se quedará en las tuberías sin llegar al lavavajillas y se habrá calentado más de la que realmente se necesita”, comenta Ramos.

Fuente: El País

CON LOS ELECTRODOMÉSTICOS MÁS EFICIENTES AHORRAS EN TU FACTURA DE LA LUZ

1 marzo, 2015

Cada vez se hace más necesario que nuestros electrodomésticos posean un menor consumo energético.

asesoramiento_etiquetadoLa eficiencia energética de un electrodoméstico es la capacidad de un electrodoméstico para realizar su función con un consumo de energía menor. La etiqueta energética de los electrodomésticos es una herramienta informativa que permite saber de forma rápida y sencilla la eficiencia energética de los electrodomésticos.

Para ello, se basa en una escala de clasificación por letras y colores, que va desde la A y el color verde, para los equipos más eficientes, a la D y el color rojo, para los equipos menos eficientes. Incluye hasta 3 clases adicionales de eficiencia energética: A+, A++ y A+++.

También incluye una serie de pictogramas con información adicional sobre las características del equipo.

El etiquetado energético es obligatorio en toda Europa para los siguientes tipos de electrodomésticos:

  • Frigoríficos y Congeladores.
  • Lavadoras.
  • Lavavajillas.
  • Secadoras.
  • Lavadoras – secadoras.
  • Fuentes de luz domésticas.
  • Horno eléctrico.

 La eficiencia energética se mide con la siguiente escala:

Los más eficientes:

  • A+++
  • A++
  • A+

Consumo moderado

  • A
  • B

Alto consumo

  • C
  • D

A pesar de que los aparatos más eficientes son más caros en el momento de la compra, se amortizan generalmente antes de la finalización de su vida útil por lo que el ahorro es mucho mayor.

  • ¿Cuándo nace el etiquetado energético?

    La etiqueta energética lleva informando a los consumidores de electrodomésticos desde 1995. Debido a los grandes avances tecnológicos producidos desde entonces, se ha revisado esta etiqueta para adaptarla a la eficiencia energética de los equipos actuales.

    La Unión Europea ha establecido unas fechas de implantación de la nueva etiqueta, referenciadas únicamente a la implementación en aparatos de refrigeración, lavadoras y lavavajillas:

    • Desde diciembre de 2011 el suministro de la nueva etiqueta energética de la Unión Europea pasa a ser obligatorio, no pudiendo suministrarse ya la antigua.
    • Desde abril de 2012 pasa a ser obligatorio mencionar la nueva clase energética en todo el material de comunicación donde se incluya información relacionada con energía, precio o datos técnicos.

    Los productos puestos en el mercado antes de diciembre de 2011 y que muestren la etiqueta antigua pueden seguir vendiéndose sin limitación de tiempo.

  • ¿Para qué sirve el etiquetado energético?

    El etiquetado energético pretende que los consumidores, a la hora de adquirir un nuevo electrodoméstico, tengan mayor información sobre el consumo energético e identifiquen de forma más rápida y sencilla su eficiencia energética.

  • ¿Cómo se representa el nivel de eficiencia?

    El nivel de eficiencia energética se representa a través de siete letras de la A+++ a la D

    Los aparatos de mayor eficiencia energética corresponden a las letras A+++, A++ y A+.

  • ¿Cómo son las etiquetas energéticas?

    Todas las etiquetas energéticas de los electrométricos tienen la misma estructura:

    • En la parte superior, junto a la bandera de la Unión Europea, el nombre del proveedor o marca y el identificador del modelo.
    • En la parte central, la clases energética a la que pertenece el equipo identificada en la escala de letras y colores.
    • A continuación, el consumo de energía anual.
    • En la parte inferior, una serie de pictogramas con las características seleccionadas.
    Por tanto, a partir de ahora, antes de comprar, lee detenidamente la etiqueta energética y decide responsablemente.

Según un “Estudio sobre consumo energético del sector residencial en España” del IDAE, los hogares españoles gastan de media 990 euros anuales en consumo eléctrico. El 56% del total de electricidad, 546 euros al año, corresponden al uso de electrodomésticos.

Conocer y optimizar su uso nos ayudará a tomar medidas sencillas y rutinarias para conseguir un ahorro muy importante en nuestra factura de la luz. Además, la mejora de los electrodomésticos, con la calificación energética más eficiente, hará que este ahorro sea aún mayor.

De todos los electrodomésticos, ¿Cuál es el que más consume?, ¿Y el que menos?, ¿realmente la plancha es el pequeño aparato que más picos de potencia produce? A continuación, te lo contamos todo.

Frigorífico: es el que más consume de todos los electrodomésticos, más del 30% del total. Si hablamos en kilovatios-hora, según la OCU, el frigorífico consume 662 kWh y el congelador 563 kWh. Tienen un consumo muy lineal, pero el abrir sus puertas produce tres pequeños picos en las horas del desayuno, la comida y la cena.

Elegir una nevera eficiente en la compra inicial nos puede ayudar a ahorrar mucho dinero a la larga, aunque su coste inicial sea mayor, un frigorífico clase A+++ puede consumir un 80% menos de energía que uno de clase D aproximadamente. Otras medidas que podemos tomar para ahorrar en este electrodoméstico, son no dejar la puerta abierta para evitar que el motor trabaje demasiado, no introducir alimentos calientes, procurar no abrirlo demasiado y situarlo en zonas lejanas de fuentes de calor, debemos ajustar su temperatura a la del exterior y no usar temperaturas excesivamente bajas tanto de frigorífico como de congelador. Mantenerlo en buenas condiciones puede suponer un ahorro del 25% de la energía consumida.

Televisores y ordenadores: el televisor es otro de los aparatos que más consume en nuestro hogar con más de un 12% de la energía, unos 263 kWh. Aquellos aparatos que incorporan tecnología LED consumen un 25% menos que las LCD y hasta un 40% menos que las pantallas de plasma. Y uno de los grandes culpables de este consumo es el Stand by. Este ‘consumo fantasma’ gasta tanta electricidad como un ordenador a pleno rendimiento, que es del 7,4%.

La principal medida de ahorro será apagar la televisión totalmente cuando no se use. Respecto a los ordenadores, las tareas programadas como copias de seguridad son más convenientes hacerlas de noche, con tarifas inferiores y monitores apagados. Es importante que después de estas programaciones se apague el ordenador automáticamente para eliminar un gasto que aún no siendo pequeño es innecesario.

Lavadora: consume un 11,8% de la energía, unos 255 kWh. La hora punta de utilización de este electrodoméstico es entre las 10 y las 13 horas y entre las 19 y las 21 horas. En festivos y en verano el consumo se concentra por las mañanas. Utilizar programas cortos y lavados en frío o hasta 30º (la mayor parte de la energía se utiliza para calentar el agua) nos ayudará a ahorrar electricidad y a gastar menos agua. Además, es mejor poner la lavadora cuando esté llena y ajustar su uso en horario de menor coste.

Lavavajillas: su consumo es del 6,1% de la energía, unos 246 kWh. El momento de mayor uso es en comidas y cenas, especialmente en las noches de días laborables. Usar programas cortos y a menor temperatura te ayudará a ahorrar energía. No te olvides de cargarlo siempre al máximo y de limpiar periódicamente el filtro.

Horno: consume un 8,3% del total de la factura eléctrica. Intenta no abrir el horno mientras esté encendido. Cada vez que se abre la puerta se pierde al menos un 20% de la energía acumulada en su interior. Además, si cocinas de una vez el mayor número de alimentos también conseguirás un ahorro importante.

Cocina: Puedes aprovechar el calor residual de la cocina eléctrica o de la vitrocerámica: apágala cinco minutos antes de finalizar la cocción y ahorrarás energía. Otro consejo es que pongas una tapa, si no lo haces, una gran parte de la energía se escapa en forma de calor y tardas bastante más tiempo llegar al punto de cocción deseado. Y quien dice más tiempo dice mayor gasto de energía (sea de gas o de luz). Además, para que el gasto de luz sea menor, se puede cocinar a primera hora de la mañana o a última de noche.

Plancha: La plancha es uno de los pequeños electrodomésticos cuyas altas potencias dan lugar a consumos significativos en la factura. Una plancha puede llegar a tener una potencia de 1.500 vatios, y por lo tanto es uno de los electrodomésticos que más energía gastan por minuto de uso. Según el IDAE, un centro de planchado compacto puede llegar a gastar un 46% menos de energía que una plancha clásica. Estirar la ropa cuando se tiende, procurar planchar el mayor número de prendas de una sola vez y trasladar su uso a horas de energía más barata, te ayudaran a ahorrar.

Ahora que ya conocéis cuales son los electrodomésticos que consumen más y algunos consejos para que consuman menos, podréis optimizar su uso y consumo y, con ello, rebajar vuestra factura de la luz.

 

Fuentes: Iberdrola y Expancisón