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El invierno ya está entrando en nuestras vidas y, antes de que sea demasiado tarde, conviene recordar una serie de consejos para conseguir un uso eficiente de la calefacción. Algunos son más conocidos que otros, y otros requieren de inversiones que no necesitan algunos. Pero todos buscan un uso responsable del sistema de calefacción que nos permita ahorrar sin pasar frío. Este consumo significa casi la mitad del gasto global de energía de los hogares españoles.

Si conseguimos no cometer los clásicos errores de uso y llevar a cabo simples acciones, el ahorro en la factura puede ser interesante. Según cálculos de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), si el consumo medio anual en calefacción es de 550 euros para un hogar, con aplicar medidas de esta índole se pueden ahorrar hasta 110 euros. Pero, vayamos a lo importante, y repasemos esas recomendaciones:

  • En primer lugar, resulta básico contar con un regulador de la temperatura del sistema de calefacción en instalaciones individuales. Un termostato que nos permita definir temperaturas, encendidos y apagados según programación diaria o semanal. El abanico de posibilidades es amplio, y existen opciones muy económicas de fácil instalación para el usuario.
  • En cuanto a la temperatura que se establece como idónea para mantener el confort en una casa durante el invierno, es la de 20 grados centígrados. Incluso, si es posible, puede rebajarse esa temperatura entre 3 y 5 grados en los dormitorios. Los 23 grados suponen, por cada grado de temperatura que se aumente, un incremento del consumo de energía en un 7 %. Por eso se recomienda que sólo se superen los 21 grados centígrados cuando la temperatura exterior sea muy fría. Como se entiende, esta temperatura de “confort”, la de los 20 grados, debe darse cuando el usuario se encuentra en la vivienda.
  • Existe una llamada temperatura “económica” que debería entrar en funcionamiento cuando el usuario sale de su casa por unas horas y quiere mantener cierta temperatura en lugar de apagar la calefacción (esto último debería hacerse en salidas de mayor duración). Para ello se recomienda fijar los 15 grados centígrados.
  • Para cerrar los consejos sobre temperaturas, si se precisa contrarrestar la posible congelación de las cañerías en zonas o periodos muy fríos es recomendable establecer un nivel de temperatura “antihelada” marcando un mínimo tope de 5 grados centígrados.
  • Concluimos estas recomendaciones iniciales con la caldera. Si esta tiene unos cuantos años a sus espaldas y ya da más disgustos que alegrías, además de ser incompatible con la instalación de sistemas de regulación, puede ser el momento de sustituirla.

calefaccion

Su uso significa mayor eficiencia y eso puede ayudar a un menor consumo por parte de la comunidad de vecinos. Todo es descubrir si encajan y cómo se pueden llevar a la práctica.
Empezamos con las válvulas termostáticas en radiadores. Al igual que los termostatos antes mencionados, son una solución accesible, fácil de colocar y que pueden amortizarse rápidamente ante los importantes ahorros de energía que suponen, entre un 8 % y un 13%.

  • Un aspecto básico es el aislamiento, ya que un hogar bien “aislado” requiere entre un 20 % y un 40 % menos de consumo energético para tener una temperatura “confort”. Aquí las causas de pérdida de calor y las soluciones son múltiples. Está calculado que el calor de una vivienda se pierde a través de las paredes (35 %), los techos (25 %), rendijas (15 %), suelo (15 %) y las ventanas (10 %). Los consejos van desde los que precisan de una inversión, como es el de instalar sistemas de doble ventana -o doble acristalamiento-, hasta tratar que los cajetines de las persianas no tengan rendijas, además de cerrar espacios como el de la chimenea cuando no se utilice y poner burletes adhesivos en puertas y ventanas como forma de conservar el calor. En caso que se vayan a hacer reformas en la vivienda es un momento para instalar un buen aislamiento térmico en paredes y techos.
  • Para ventilar completamente una habitación y renovar el aire es suficiente con abrir las ventanas alrededor de 10 minutos. Además, si se quiere ventilar por espacio, se recomienda mantener las puertas cerradas.
  • No deben taparse los radiadores ni utilizarlos para secar la ropa mojada, ya que esto incrementará el consumo.
  • Si se alcanza excesivo calor en viviendas con calefacción central, no es recomendable abrir las ventanas, basta con cerrar la llave de los radiadores y avisar a la comunidad.
  • En las horas de sol es conveniente tener abiertas persianas y cortinas para que el calor del sol pueda entrar. Y, al atardecer habrá que cerrarlas para evitar que se pierda el calor.
  • Por la noche, se recomienda apagar la calefacción ya que con el calor acumulado en la vivienda y las mantas de la cama es suficiente para protegerse del frío.
  • Puede ser práctico tener un ventilador de techo para mover y hacer descender el aire caliente que esté atrapado en el techo logrando equilibrar la temperatura del cuarto.
  • Y, por supuesto, el aire contenido en el interior de los radiadores dificulta la transmisión de calor. Así que es conveniente, al comenzar la temporada de la calefacción, purgar este aire. En el momento que comience a salir sólo agua en lugar de aire, habrá terminado la purga y los radiadores estarán listos.