cocina

Poner la cocina es una gran inversión y puede durarte perfecta toda la vida si tienes claro en qué merece la pena gastar más y en qué no. Estas son las claves.

1-  En aparatos de clase A, A+ o A++

Son responsables del 12% del consumo de energía del hogar. Mira su etiqueta energética e invierte en uno de clase A mínimo: consume menos de la mitad que otro de clase C. Y no te dejes fascinar por prestaciones que no necesitas ¿para qué quieres un superhorno si lo usas de vez en cuando?”

2 – En muebles con buena estructura

El interior debe ser de tableros hidrófugos, aunque son un 20% más caros. La trasera, mejor de melamina de al menos 1 cm de grosor y los cantos sellados o termosoldados. En las puertas merece menos invertir, ya que ahora hay una gama muy amplia y económica de frentes que permiten cambiar la cocina sin gastar grandes cantidades.

3 – La encimera, que lo aguante todo

Sin duda las encimeras más duras y resistentes son las de granito. Aunque otras opciones de gran dureza son las porcelánicas, como las de Techlam, o algunos sinteticos duros como el Silestone, que además te permiten minimizar las juntas.

4 – Nunca escatimes en la instalación

Una cocina mal montada siempre durará menos. Recurre a un profesional aunque la compres en kit.

5 – Y apuesta por luces de bajo consumo

La inversión inicial es mayor, pero a la larga ahorrarás hasta el 80%. La mejor opción son los focos encastrados de bajo consumo. Si tu cocina es grande te recomendamos que pongas interruptores por zonas para poder iluminarla de manera más eficiente.

6 – Herrajes de calidad

Para que te dure la cocina es importante que los herrajes sean buenos. Las bisagras, de acero y con freno. Y las guías de los cajones, metálicas, de extracción total y con sistema de autocierre. Busca el sello Iso9001.

7- Inversión y ahorro en la zona de aguas

Invierte en unas buenas griferías. Los modelos más económicos no incorporan sistemas antical ni de ahorro de agua. Se estropean antes, sobre todo en zonas con aguas duras, y pueden llegar a gastar hasta un 40% más de agua, lo que repercutirá en la factura. Y en el fregadero, ten en cuenta que el precio tiene una relación directa con el espesor. Lo ideal es que tenga al menos 1 mm de grosor para reducir las posibilidades de que la pieza se deforme en contacto con el calor directo.

8 – Una zona de cocción duradera

Si la campana no absorbe bien, humos y grasa pueden estropear los muebles. Mejor invertir en un modelo con una capacidad de absorción por encima de lo necesario. Sigue esta fórmula: m2 cocina x altura x 12 = m3 que debe tener el motor de la campana. Y si hablamos de la placa de cocción debes saber que una vitrocerámica eléctrica puede llegar a costar la mitad de lo que cuesta una de inducción, pero con el tiempo este ahorro se volatiliza porque la primera consume hasta un 40% más de energía y es dos veces más lenta.